Pe(p)si y Fanta Teresa

Eisenstein haciendo de las suyas, agramaticaleando algo por ahí. ¡Qué tío!

He estado pensando mucho sobre los trastornos gramaticales que sufro últimamente. Leo mucha frase desbaratada, desarticulada, (re)articulada quizás –como les gusta (re)hacer a esos postmodernos entre los cuales me encuentro tan a gust(it)o.

He leído ya tanta cosa acerca de la necesidad de buscar un nuevo lenguaje, de crear uno nuevo que exprese eso que no sabemos expresar más que con estas palabras que se nos vuelven inútiles y que sin embargo son esenciales para crear palabras que San sean menos inútiles y nos ayuden a pensar y (re)pensar esas otras palabras que estructuren nuestra vida de una manera mejor apalabrada y nuestras mentes y cerebros varios y nuestras muertes y que nos dejen seguir hablando y escribiendo ahora sí ya sí con sentido pero sentido nuevo y a-gramatical pues se trata de un nuevo sentido que en el momento en que se asume y se hace comprensible por todos deja inevitablemente de ser nuevo, se normalizará como todo, se sistematizará, le pasará lo que le pasó al montaje revolucionario de Eisenstein cuando se utilizó en un video clip del MTV tras un anuncio de Pepsi…

Leo que Juan Ramón Jiménez dijo, a propósito de los descuidos sintácticos de Pio Baroja, que el tiempo los arreglaría, como arregló los de Santa Teresa.

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